¿Es pecado ser rico? «Con Dedicación, Esfuerzo y Constancia»

«De pequeño, le pedí a mi madre que me comprara una bicicleta. En esa época sufríamos una terrible crisis y dijo que si de verdad la quería, buscara un trabajo, ahorrara el dinero y la comprara yo mismo. Fue el comienzo de mi aprendizaje y mi primer deseo de adquirir riqueza. Comencé luchando por una bicicleta, pero realmente descubrí algo mucho más importante y valioso. Aprendí el valor intrínseco de fijación de metas».
Comenta en cierta ocasión Paul J. Meyer.
La moraleja de esta anécdota es que un buen nivel de vida sólo se logra con esfuerzo y lucha por el éxito. Muchas veces vivimos con mitos acerca de la riqueza que impiden a las personas realizarse como seres creativos, empeñosos, buscadores de metas e ingenieros en progreso.
Existe la creencia de que las personas que tienen dinero son inmorales, pecadoras y sin escrúpulos, sin embargo, está comprobado que la mayoría de los hombres ricos no acumulan riqueza sólo para adquirir lo que el dinero compra o para retirarse y llevar una vida de ocio. Si fuera así, veríamos que la gente que logra cierta cantidad de dinero, se retiraría a vivir sin trabajar.
Sin embargo lo importante en ellos es la motivación, el impulso y la necesidad de realizar. Es la misma motivación que empuja a un deportista a romper records y querer ser el mejor, sólo que en diferentes campo. Si el mejor d deportista recibe elogios, el que se esfuerza en otros campos, también se los merece.
No existe ninguna razón lógica que impida que cualquier hombre pueda hacerse rico, pero para tener éxito hay que estar dispuesto a continuar luchando, trabajando, renovando y ganando.
Moraleja:


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